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Incoherencia
vs resultados

Negocios increíbles que nadie conoce.
Emprendedores que aman lo que hacen y no logran vivir de ello.

Esta es la razón de por qué hago lo que hago.

Noelia Delgado
La contradicción

Durante años trabajé con contratos temporales. Un sitio nuevo cada poco tiempo.
Sin saber cuánto duraría ni adónde iría después.

En cada contrato tenía nuevos compañeros, distintas maneras de pensar, de organizar, de gestionar. Necesitaba adaptarme y comenzar de nuevo en cada sitio. Yo me adaptaba rápido y daba siempre lo mejor de mí (no sé ser de otra manera) y en muchos sitios encontré gente maravillosa con la que aprendí, me divertí y crecí y con las que sigo teniendo amistad.

Pero una de estas veces me tocó un contrato nuevo en un sitio al que no había ido.
Desde el primer día el equipo me hacía la vida imposible.
Cada pregunta era una discusión. Cada día, un desgaste.

Recuerdo el momento exacto en que decidí que ya no quería más de esto.
No fue por un pensamiento iluminado.
Fue una discusión en un pasillo que duró un minuto.

Lo vi claro:
estaba desperdiciando lo más valioso que existe, mi tiempo.

Yo que decía que se puede vivir de lo que amas hacer.
Y estaba haciendo exactamente lo contrario.

Decidí dedicar todo mi tiempo, energía y recursos a hacer lo que de verdad me gustaba, tardase lo que tardase y costase lo que costase.

El precio del camino

Fueron años aprendiendo lo que yo sabía que funcionaba en conjunto, todas las piezas que hacen que un negocio comunique quién es y venda.
Aprendí:
Diseño. Fotografía. Vídeo. Páginas web. Marketing digital. Ventas.
Neuromarketing. Estrategia. Storytelling. Branding.

Siempre me faltaba algo por aprender. Y gasté. Mucho.
Muchos cursos prometían el método definitivo y te entregaban relleno.
Formaciones llenas de teoría sin decirte cómo aplicarla.

Cada decepción filtró mis ganas de continuar.
Tardé muchos años en unir todos los puntos.

Tú no tienes que tardar lo mismo.

Por qué

Más que bla bla bla existe porque:
Hay demasiados negocios extraordinarios que no llegan a donde deberían llegar ni tienen los resultados que merecen.
No por falta de talento.
Sino porque no tienen un sistema que comunique, capte y fidelice.

Yo creo en el potencial del ser humano y que el mundo es mejor cuando las personas son libres y hacen lo que aman.

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