Estrategia · Funnels · Email Marketing
Del bla bla bla que aburre
al bla bla bla que vende.
Hay 2 tipos de negocios.
1. Los que venden mucho.
2. Los que venden poco.
¿Cuál crees que es la diferencia?
¿El producto?
La mayoría tienen buenos productos. Sin un buen producto los negocios no suelen durar.
¿El precio?
Las personas pagan por lo que reciben, a más valioso para ellas, más pagan.
¿La suerte?
La suerte suele ser más trabajar con foco y dirección clara que azar.
Entonces… ¿cuál es el secreto?
Tres cosas.
1. La mentalidad.
2. Que conozcas bien a tu cliente y su problema o necesidad.
3. Que te conozcan, entiendan qué haces por ellos y quieran comprarte.
Te ayudo con el tercer paso creando dos sistemas:
Uno que capture clientes (funnel) y otro que cree una relación con ellos para que sigan comprándote (email marketing).
Estos test analizan tu situación y en 3 minutos te dicen cómo podrías mejorar. Solo son 10 preguntas y si quieres tienes el resultado en tu email.
El problema casi siempre es que no te diferencias, dices lo mismo que los demás. O que el cliente no entiende bien qué haces ni el valor que tiene para él.
Hacer el test →El email marketing es llamado marketing de respuesta directa porque es el canal que más dinero devuelve y un lugar donde puedes hablar directamente con tu cliente, de tú a tú.
Hacer el test →¿Tienes un camino claro que lleve a tu cliente hasta la compra?
Hacer el test →Publicar contenido no es lo mismo que tener una estrategia de contenidos. Tener seguidores no es lo mismo que tener clientes.
Hacer el test →Las empresas que emocionan y conectan con la situación de sus clientes venden y fidelizan más.
Hacer el test →10 preguntas · 3 minutos · Resultado personalizado · Sin registro
Esto solo son datos. La mejor manera de saber si funciona o no para ti es probarlo,
al igual que cada persona, cada negocio es diferente.
Un funnel es un camino que lleva a la persona hasta ti. Imagina que alguien te descubre por redes sociales, publicidad... Le interesa lo que vendes. Y te busca en internet. Pero tu web:
— No explica bien qué haces
— Es igual que las demás
— Tu discurso de venta ni le sorprende, ni le convence ni le genera deseo
— No le pides que deje su email para comunicarte con él
— No le das una razón para dar el siguiente paso
El cliente desaparece porque no le has dado ninguna razón para seguir conociéndote. Esto pasa con cada persona que te descubre en internet y a la que no le das motivos para comprarte.
Un funnel crea el recorrido que alguien sigue desde que te ve hasta que te compra.
El email marketing es enviar correos y muchas empresas lo tratan como si fuera una llamada a tu teléfono para ofrecerte algo que ni has pedido ni necesitas. Y lo normal es que no cojas el teléfono o que cuelgues. El email es igual, si aburres te ignoran. O se desuscriben de tu correo.
El email es un lugar donde tu cliente y tú estáis solos, donde le puedes hablar directamente a él y donde tienes toda su atención para ti, sin redes sociales que los distraigan. Si aprovechas el correo para comunicarte con ellos, divertirlos y aportarles valor, con el tiempo te comprarán porque te has ganado su confianza y has creado una relación.
Un funnel es el recorrido que lleva a alguien desde que te descubre hasta que te compra. Cada paso tiene un objetivo.
Alguien te encuentra por redes sociales, Google, publicidad o recomendación. Aún no sabe si eres lo que necesita.
Tu mensaje capta su atención, le explicas quién eres, qué haces y qué te diferencia de la competencia.
Le ofreces algo valioso a cambio de su email y te da permiso para comunicarte.
Con una secuencia de emails haces que te conozca mejor, resuelves sus dudas y lo preparas para la decisión de compra.
Le llega la oferta cuando ya confía en ti. La venta es una consecuencia de haber conectado con él y demostrarle que eres lo que necesita.
El email marketing no es solo enviar correos. Es construir una relación con las personas que ya mostraron interés en ti.
Una vez suscritos reciben un email que les da la bienvenida y empezamos a cultivar la relación.
Reciben emails que les aportan algo útil, les enseñas cómo trabajas y los acercas a su decisión de compra sin presión.
Cuando ya te conocen y confían en ti, les presentas lo que vendes. No es vender a la fuerza, es ayudar a quien ya está listo.
A los clientes que ya te compraron los mantienes cerca con contenido de valor.
Para los clientes de tu lista puedes crear ofertas personalizadas, campañas de venta, lanzamientos, promociones, nuevos productos.
Si ya tienes suscriptores pero no te comunicabas con ellos podemos enviar un email para invitarles a tomar acción y despertar su interés de nuevo.
Resultado: Compran más veces, te recomiendan a otros y no se van con la competencia cuando aparece alguien más barato.
Te confieso algo:
El marketing no me interesa.
Me interesa lo que pasa cuando el marketing funciona.
Cuando un negocio que no va bien comienza a tener más clientes.
Cuando me escriben para decirme que por fin pueden vivir tranquilos de su negocio.
Eso es lo que me mueve. No el marketing.
Más que bla bla bla nació por mi frustración de ver negocios increíbles que no vendían.
No por el producto.
Sino porque no sabían explicar bien el valor de lo que hacían y porque nadie sabía que existían.
Mi solución: Usar las palabras correctas, encontrar a tus clientes y llevarlos a ti para que te compren.
No empiezo por la web, los textos, ni las fotos. Empiezo por entender tu negocio, a tu cliente y qué te diferencia.
¿Con qué tipo de negocios trabajas?
Con negocios con un buen producto o servicio y que quieran tener más clientes. Negocios de servicios, consultoría, formación, salud, comercio... El sector no importa. Lo importante es que creas en lo que vendes y quieras mejorar tus resultados.
¿Cuánto tarda un proyecto?
Un sistema de venta completo suele llevar entre 4 y 8 semanas. Una estrategia de email, entre 2 y 4.
¿Puedo contratar solo un servicio?
Para que funcione los dos deben ir juntos. Necesitamos un sistema que capte a los clientes (funnel) y otro (email marketing) para comunicarnos con ellos y crear una relación que los fidelice.
¿Cuánto cuesta?
Cada negocio es diferente y tiene un presupuesto personalizado según sus necesidades.
Cuéntame qué haces, en qué momento estás y qué quieres conseguir.