Probablemente no.
Casi ningún negocio lo sabe, porque casi ninguno lo mira.
Las personas que ya te han comprado, con el mensaje y la oferta adecuada, volverían a hacerlo.
No hace falta que te explique qué es una campaña de email o un mensaje de WhatsApp. Ya lo sabes. Vamos directos a lo que importa, el dinero que te estás dejando sobre la mesa.
El cliente confía y compra una vez.
Pasan los meses sin ningún contacto.
Deja de pensar en tu negocio.
Compra donde primero le venden.
Conseguir un cliente nuevo cuesta tiempo y dinero. Hay que conseguir que te descubra, que se interese, que confíe en ti y, finalmente, que compre.
Redes sociales, recomendaciones, publicidad, alguna promoción.
Y mientras tanto hay otro grupo de personas al que casi no le prestas atención: los que ya te compraron una vez. Gente que te conoce, que confió en ti y que, en muchos casos, podría volver a hacerlo.
El problema no es que se hayan ido descontentos. El problema es que pasan los meses, no reciben nada tuyo, y cuando vuelven a necesitar lo que ofreces, es fácil que compren en otro sitio. No porque tú lo hicieras mal. Simplemente porque otro negocio apareció antes.
Y hay algo todavía más incómodo. Probablemente ya sabes que ahí hay dinero. Lo sabes. Pero seguir enfocado en lo urgente, la próxima publicación, el próximo cliente nuevo, hace que nunca llegues a mirarlo con calma.
Piensa en alguien que hace unos meses te compró, dijo que volvería, pero todavía no lo ha hecho. Puede que esté a un solo mensaje de volver. Y de momento, nadie se lo ha recordado.
Cuando un negocio nota que las ventas bajan, lo normal es: más anuncios, más promociones para encontrar personas que todavía no te conocen. Un veinte por ciento de descuento para un cliente desconocido y para el cliente fiel los mismos precios. Con esto lo que se consigue es disgustar a tus clientes fieles y que los nuevos esperen por las rebajas.
Antes de esto, miraría qué hay dentro de tu propia lista de clientes. Cuántos llevan meses sin volver. Qué compraron. Qué podrían necesitar ahora. Y qué razón real, y no un simple descuento, les haría volver a comprarte.
Si te interesa, más adelante podemos medir cuántos de estos clientes siguen comprando en los siguientes meses.
Que ya envías correos de vez en cuando. Que tus antiguos clientes seguramente ya no están interesados. Que tus datos están desordenados, que los tienes en una libreta o en la cabeza de quien lleva el mostrador. Que esto suena a algo caro o complicado de montar.
Enviar correos de vez en cuando no es lo mismo que una campaña pensada para un grupo concreto de clientes, con una razón concreta para volver. No necesitas tener tus datos perfectos. Basta con lo que ya tengas, aunque sea una lista sencilla con nombres y teléfonos. Con la campaña solucionaremos de paso este problema. Por fin tendrás tus datos organizados.
No tengo nada en contra de la publicidad. Pero cada año cuesta más y trata igual a un desconocido que a alguien que ya te compró.
Tampoco creo en mandar la misma oferta a toda una lista, como si todos tus clientes quisieran lo mismo. Eso ya no es reactivar. Es simplemente hacer ruido para vender, y las personas lo notan.
Para negocios con una lista de clientes y donde se puede volver a comprar.
Si prefieres mirar números reales antes que promesas bonitas, probablemente encajamos.
Mi nombre es Noelia Delgado. Me dedico a la comunicación estratégica. Empecé a fijarme en esto por algo muy simple. La mayoría de negocios con los que hablo gastan sin parar en conseguir clientes nuevos mientras los clientes que ya compraron se va enfriando sin que nadie se dé cuenta.
Aquí hay un dinero al que casi nadie presta atención. Y me parece más honesto ayudar a recuperar esto antes de vender cualquier otra cosa.
La publicidad sube de precio. Hay más negocios compitiendo por la misma atención. Y las redes sociales cada vez enseñan tu contenido a menos personas a no ser que pagues por ello.
Mientras tanto, la parte más barata de conseguir una venta sigue ahí parada. Alguien que ya confió en ti una vez.
Todavía no tengo cien casos de éxito que enseñarte. Prefiero decírtelo así de claro antes de que lo pienses tú.
Lo que sí tengo es un proceso concreto, construido para no depender de la suerte, y una norma que no pienso romper: no te voy a prometer una cifra de ventas antes de conocer tu negocio. Sería poco serio, y tampoco te lo creerías.
Vamos a analizarlo juntos, construir una campaña acotada y medir exactamente qué pasa. Así, los resultados que logramos serán reales.
Al final, lo que te estoy ofreciendo es facturación que no tienes que salir a buscar.
Pero debajo hay más cosas. Dejar de depender solo de que aparezcan clientes nuevos. Tener datos reales, y no solo un instinto, sobre qué está pasando con tus clientes. Y esa sensación concreta de mirar una lista que llevaba meses guardada y descubrir que había algo importante ahí.
Empezamos por la puerta de entrada.
La puerta de entrada
Analizo tu lista de clientes, encuentro a quién merece la pena recuperar, construyo la oferta y la campaña, y medimos juntos el resultado.
Un paso más
Una vez recuperamos a tus clientes, no tiene sentido volver a dejar que se enfríen.
Nuestra meta
Mejoran la percepción de tu empresa y te facilitan trabajo.
Precios orientativos. Se ajustan según el tamaño de tu lista de clientes y lo que encontremos en el diagnóstico.
Sistema de reactivación
Quiero reactivar mi lista de clientes y aprovechar la oportunidad que haya en ella.
650 a 1.200 €
2 a 3 semanas
Analizamos tu lista de clientes, la segmentamos, definimos la oferta, lanzamos la campaña y medimos resultados.
* Si lo acordamos, puedo participar personalmente en el cierre de las ventas.
Fidelización
No quiero volver a perderlos.
400 a 800 €
Cuota mensual
Comunicación recurrente cada mes, para que tus clientes no vuelvan a enfriarse.
En algunos casos podemos estudiar un fijo inicial más reducido, con una parte variable sobre la facturación atribuible a la campaña. Solo cuando podamos acordar antes cómo se miden y se verifican las ventas.
La pieza que puede que te falte
Es la diferencia entre volver a hacer esto en seis meses, o no tener que volver a hacerlo nunca.
La reactivación funciona una vez porque nos sentamos a mirar tu cartera con calma.
Pero si esa información sigue en una libreta, en la cabeza de quien atiende el mostrador o repartida entre WhatsApp y una hoja de cálculo, dentro de unos meses estaremos otra vez en el mismo punto.
Un CRM ordena esa información de una vez. No hace falta que sea complicado ni caro. Basta con que esté en un solo sitio y sea sencillo consultarlo.
Quiero organizar mis datosEncaja especialmente bien junto con la reactivación.
Un CRM bien construido y utilizado puede ser un activo comercial para tu negocio.
Qué cambia con un CRM
Tiempo
Dejas de buscar el mismo dato en tres sitios distintos cada vez que lo necesitas.
Decisiones
Ves de un vistazo a quién merece la pena escribir, y cuándo.
Organización
Nada depende de la memoria de una sola persona del equipo.
Ingresos
Cada campaña futura sale más rápida y más barata, porque la base ya está lista.
Preguntas frecuentes
Es la pregunta que casi todo el mundo se hace antes de empezar. La única forma de saberlo es mirando la lista, no suponiendo. Por eso la reactivación empieza siempre con un diagnóstico, no con una campaña a ciegas.
No. Basta con lo que ya tengas, aunque sea una lista sencilla con nombres y teléfonos, o incluso una libreta. En algunos casos será recomendable crear el CRM porque nos facilitará el trabajo actual y futuro. Y además tendrás todos los datos ordenados de forma definitiva.
Enviar algo de vez en cuando no es lo mismo que una campaña pensada para un grupo concreto de clientes, con una razón concreta para volver. La diferencia está en la segmentación y en el motivo, no en el canal.
La reactivación está pensada para durar entre 2 y 3 semanas, desde el diagnóstico hasta el informe final. Desde que la activemos podemos comenzar a medir.
La pregunta que yo miraría no es si el precio es mucho o poco, sino cuántos de tus clientes se van con la competencia porque ya se olvidaron de ti. La idea es activar a los clientes y mantenerlos activos para que continúen comprándote. La reactivación es un activo que te seguirá generando ingresos cada mes.
Entonces esta no es tu prioridad. En este caso tu prioridad es encontrar clientes, y este servicio está creado para negocios que ya tienen lista de clientes.
Si lo acordamos, puedo participar personalmente en el cierre de las ventas.
¿Cuánto negocio podría haber dentro de los clientes que ya tienes, y con los que ahora mismo apenas hablas?
No necesitas comprometerte con nada complicado. Cuéntame brevemente tu situación. Si después de revisarla no veo una oportunidad real, te lo diré. Y si la hay, preparo tu primera campaña.
Gracias. He recibido tu mensaje y te responderé personalmente en cuanto lo revise.
P. D. Si después de leer esto piensas que tus antiguos clientes ya no están interesados, puede que tengas razón. Pero la única forma de saberlo de verdad es mirar la lista, y no seguir suponiendo.